Veintiséis santos
Veintidós sacerdotes. Tres laicos. Un abanderado de 14 años. Canonizados por Juan Pablo II en 2000 y por Francisco en 2016. Relatos biográficos individuales de cada uno.
El 21 de mayo del año 2000, en la Plaza de San Pedro, Juan Pablo II canonizó simultáneamente a veinticinco mártires mexicanos. Es la canonización más grande en la historia de la Iglesia mexicana y — tras los 117 Mártires de Vietnam (1988) y los 120 Mártires de China (octubre 2000) — una de las más numerosas de la historia reciente. Veintidós eran sacerdotes. Tres eran laicos. Todos murieron entre 1915 y 1937 por profesar la fe católica durante la persecución mexicana.
El 16 de octubre de 2016, el Papa Francisco canonizó a San José Sánchez del Río, el abanderado cristero de 14 años. (Benedicto XVI — quien lo había beatificado en 2005 — había renunciado al pontificado en febrero de 2013, por lo que la canonización correspondió ya a su sucesor.) En 2005 y 2015, ocho Caballeros de Colón mexicanos fueron beatificados. Hay más casos en proceso.
Esta página contiene los 26 canonizados — los 25 de 2000 más San José Sánchez del Río — con un relato biográfico para cada uno. El orden es por fecha de martirio.
«Muere por tu ministerio, padre; yo muero por mi fe.» — Manuel Morales, laico, a San Luis Batis, momentos antes de ser fusilados juntos en Chalchihuites, 15 agosto 1926
Relatos biográficos, por fecha de martirio
San David Galván Bermúdez
30 enero 1915 · Guadalajara · 33 años
El primero en morir, y el único martirizado antes del conflicto formal. Sacerdote tapatío, nacido en 1882, ordenado en 1909. Durante la fase violenta de la Revolución, fue perseguido por su trabajo con los obreros católicos. El 30 de enero de 1915, tropas constitucionalistas lo capturaron mientras asistía a heridos en las calles de Guadalajara. Fue fusilado sin juicio en el patio del antiguo Colegio del Salvador. Sus últimas palabras fueron una bendición a sus ejecutores. Es el precursor: el que demuestra que la persecución mexicana contra la Iglesia no empezó con Calles — venía gestándose desde la Revolución.
San Luis Batis Sáinz
15 agosto 1926 · Puerto de Santa Teresa, Chalchihuites · 55 años
Párroco de Chalchihuites, Zacatecas. Ordenado en 1894. Fue el primer sacerdote martirizado después de la entrada en vigor de la Ley Calles (el 31 de julio de 1926, quince días antes). Tropas federales lo detuvieron junto con tres laicos de su parroquia: Manuel Morales, Salvador Lara y David Roldán. Los cuatro fueron fusilados juntos en el Puerto de Santa Teresa. Antes del fusilamiento, el oficial ofreció liberar a Morales, padre de familia con hijos pequeños. Morales se negó. «Padre, muera por su ministerio; yo muero por mi fe». Cayeron juntos. Es uno de los ocho Caballeros de Colón mexicanos beatificados en 2005.
San Manuel Morales
15 agosto 1926 · Puerto de Santa Teresa, Chalchihuites · 28 años
Laico. Seminarista frustrado (había salido del seminario por razones de salud). Panadero de oficio. Padre de tres hijos pequeños, uno de ellos aún lactante. Presidente del Comité Diocesano de la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa en Chalchihuites. Fusilado junto al padre Batis. Sus últimas palabras fueron un rechazo al ofrecimiento de clemencia: «Muero por mi fe». Uno de solo tres laicos en el grupo de 25.
San Salvador Lara Puente
15 agosto 1926 · Puerto de Santa Teresa, Chalchihuites · 21 años
Laico. Joven miembro de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana (ACJM). Fusilado junto al padre Batis y Morales. A pesar de su corta edad, mostró serenidad notable durante la ejecución. Su cuerpo fue recuperado por su familia y enterrado en el panteón local, donde su tumba se convirtió inmediatamente en sitio de devoción popular.
San David Roldán Lara
15 agosto 1926 · Puerto de Santa Teresa, Chalchihuites · 24 años
Laico. Minero y miembro de la ACJM. Primo de Salvador Lara. Trabajaba en las minas de plata de la región de Chalchihuites. Fusilado con los otros tres. Antes del fusilamiento, acompañó al padre Batis en la preparación espiritual de los condenados, recitando en voz alta el acto de contrición.
San Mateo Correa Magallanes
6 febrero 1927 · Durango · 60 años
Anciano sacerdote. Ordenado en 1893. Conocido como el «Padre Mateito» por los feligreses de Valparaíso y Jerez, Zacatecas, donde había ejercido su ministerio por décadas. Capturado por el general Eulogio Ortiz — el mismo que ejecutó a Valentín de la Sierra. El general Ortiz le ordenó revelar, bajo tortura, lo que cristeros capturados le habían confesado. El padre Mateo respondió con la fórmula sacramental: el sigilo confesional es inviolable. Fue fusilado esa tarde. Su respuesta — citada en documentos de la Liga — se convirtió en emblema del sacerdocio durante la persecución.
San Jenaro Sánchez Delgadillo
17 enero 1927 · Tecolotlán · 40 años
Párroco de Tamazulita, Jalisco. Capturado mientras celebraba una misa clandestina en una casa particular. Fusilado en Tecolotlán. Antes de morir, le permitieron hablar con la tropa: pidió perdón por todos sus pecados y perdonó a sus ejecutores por anticipado. Su cuerpo fue recuperado por feligreses y escondido hasta el fin del conflicto.
San Julio Álvarez Mendoza
30 marzo 1927 · San Julián · 61 años
Párroco de Mechoacanejo. Uno de los sacerdotes de más edad en el grupo. Capturado y ejecutado en un pueblo cercano a San Julián — el mismo pueblo que semanas antes (25–26 febrero) había sido escenario de la segunda victoria cristera en combate abierto. Fusilado al amanecer. La tradición oral afirma que pidió a los soldados que rezaran con él el Padrenuestro antes de disparar.
San Sabás Reyes Salazar
13 abril 1927 · Tototlán · 44 años
Párroco de Tototlán. Torturado durante tres días antes de ser fusilado — el caso más prolongado de tortura entre los 25. Le quemaron los pies con carbones. Le rompieron los dedos de las manos uno por uno para obtener información sobre la red cristera local. No habló. Los soldados, frustrados, lo fusilaron la madrugada del 13 de abril. Su tumba en Tototlán se convirtió en centro de peregrinación inmediato tras su ejecución.
San David Uribe Velasco
12 abril 1927 · Morelos · 38 años
Párroco de Iguala, Guerrero. Fue uno de los pocos mártires canonizados cuyo ministerio se desarrolló fuera del Bajío tradicional. Capturado en el estado de Morelos durante un viaje pastoral. Fusilado en el camino a San Juan Tlaxco. Su causa fue especialmente promovida por la diócesis de Chilpancingo-Chilapa.
San Román Adame Rosales
21 abril 1927 · Yahualica · 67 años
El más anciano del grupo. Párroco de Nochistlán (Zacatecas) durante décadas. Cuando estalló el conflicto tenía 66 años y deficiente salud. Se negó a refugiarse. Continuó celebrando misas clandestinas en rancherías de Los Altos de Jalisco. Fue capturado mientras viajaba a caballo a atender a una moribunda. Lo amarraron a un árbol, lo golpearon durante horas, lo fusilaron cuando ya no podía sostenerse. El territorio pastoral en el que fue martirizado corresponde eclesiásticamente a la actual Diócesis de San Juan de los Lagos.
San Anacleto González Flores
1 abril 1927 · Guadalajara · 38 años
Nota: Anacleto González Flores fue beatificado por Benedicto XVI el 20 de noviembre de 2005, no canonizado en el grupo de 25 de 2000. Se incluye aquí por su relevancia central al movimiento. Ver su perfil en Protagonistas para la biografía completa. Torturado durante horas en el cuartel colorado de Guadalajara — le colgaron de los pulgares, le abrieron los pies con cuchillos — antes de ser fusilado al atardecer. Sus últimas palabras: «Por la segunda vez, América está por recibir el bautismo de sangre. Muero, pero Dios no muere».
San Cristóbal Magallanes Jara
25 mayo 1927 · Colotlán · 57 años
El que encabeza oficialmente el grupo de los 25 — de ahí que la canonización colectiva se llame «Cristóbal Magallanes y compañeros». Nacido en 1869 en Totatiche, Jalisco. Rector del seminario auxiliar de la diócesis. Fundador de un hospicio para niños huérfanos. Capturado mientras viajaba a celebrar misa en un rancho. Fusilado con su vicario, Agustín Caloca, en Colotlán. Sus últimas palabras: «Estoy inocente y muero inocente. Perdono de corazón a los que son autores de mi muerte, y pido a Dios que el derramamiento de mi sangre sirva para la paz de nuestro dividido México».
San Agustín Caloca Cortés
25 mayo 1927 · Colotlán · 28 años
El más joven de los 25 sacerdotes (sin contar a San José Sánchez del Río, canonizado después). Vicario de la parroquia de Totatiche bajo el padre Magallanes. Ordenado apenas cuatro años antes de su martirio. Fusilado junto al padre Magallanes. Antes de morir, Magallanes dio la absolución al joven Caloca. Ambos extendieron los brazos en cruz al momento del fusilamiento.
San José Isabel Flores Varela
21 junio 1927 · Matatlán · 61 años
Párroco de Zapotlanejo. Torturado durante dos días. Le cortaron la lengua — una práctica que el ejército federal empezó a usar tras la ejecución del Padre Pro para impedir el grito «¡Viva Cristo Rey!». Fusilado el 21 de junio en Matatlán. Su martirio coincidió exactamente con la fundación, ese mismo día, de la primera Brigada Femenina Santa Juana de Arco en Zapopan (ver Mujeres).
San José María Robles Hurtado
26 junio 1927 · Tecolotlán · 39 años
Párroco de Tecolotlán. Fundador de la Congregación de las Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado. Capturado en junio de 1927 mientras atendía a enfermos en una ranchería. Ahorcado de un árbol a la vera del camino. La congregación que fundó continúa activa hasta hoy con más de mil religiosas.
San Miguel de la Mora
7 agosto 1927 · Cardona · 55 años
Cura de Colima. Uno de los pocos sacerdotes colimenses martirizados — Colima no tuvo tanta actividad cristera como el Bajío clásico. Fusilado en el pueblo de Cardona tras ser capturado en una misa clandestina. Caballero de Colón — uno de los ocho beatificados en 2005 además de su canonización en 2000.
San Rodrigo Aguilar Alemán
28 octubre 1927 · Ejutla · 52 años
Párroco de Ejutla. Ahorcado de un mango en la plaza central del pueblo, frente a sus feligreses forzados a presenciar la ejecución. El oficial federal le preguntó antes de ahorcarlo: «¿Quién vive?» — esperando como respuesta «Viva Calles» o «Viva la Revolución». El padre Rodrigo respondió: «¡Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!». Lo colgaron al instante.
San Margarito Flores García
12 noviembre 1927 · Tulimán · 28 años
Sacerdote guerrerense. Ejercía en la diócesis de Chilapa. Se trasladaba a pie por los caminos de la sierra atendiendo comunidades indígenas y mestizas. Capturado cerca de Tulimán. Fusilado sin juicio. Uno de los pocos sacerdotes canonizados cuyo ministerio fue marcadamente en comunidades indígenas nahuas.
San Pedro Esqueda Ramírez
22 noviembre 1927 · San Juan de los Lagos · 40 años
Sacerdote de San Juan de los Lagos — santuario mariano más importante de Jalisco, sede de la Diócesis sufragánea de San Juan de los Lagos. Capturado por tropas federales en una misa clandestina en el rancho de San Isidro. Colgado de un mezquite mientras lo torturaban. Su martirio ocurrió un día antes del del Padre Pro. Su causa fue especialmente promovida por la Diócesis de San Juan de los Lagos.
San Miguel Agustín Pro Juárez SJ
23 noviembre 1927 · Ciudad de México · 36 años
Nota: El Padre Pro fue beatificado el 25 septiembre 1988 por Juan Pablo II. No es parte del grupo de 25 canonizados del año 2000. Es uno de los ocho Caballeros de Colón beatificados en 2005. Se incluye aquí por la importancia central que tuvo en la memoria del conflicto. Ver su perfil completo en Padre Miguel Agustín Pro. Fusilado por orden directa de Calles, sin juicio, por complicidad ficticia en el intento de asesinato de Obregón. Sus palabras finales: «Con todo mi corazón perdono a mis enemigos. ¡Viva Cristo Rey!».
San Jesús Méndez Montoya
5 febrero 1928 · Valtierrilla · 47 años
Cura de San Sebastián de Palo Alto. Capturado mientras administraba los últimos sacramentos a una moribunda. Fusilado en Valtierrilla. Su parroquia mantiene hasta hoy un archivo extenso de testimonios de feligreses que lo conocieron.
San Toribio Romo González
25 febrero 1928 · Tequila · 27 años
El patrón no oficial de los migrantes mexicanos. Nacido en Santa Ana de Guadalupe, Jalisco — territorio de la Diócesis de San Juan de los Lagos — en 1900. Ordenado en 1922. Ejercía como párroco auxiliar en Tequila al momento de su captura. Sorprendido en una misa clandestina en una bodega tequilera. Fusilado sobre los escalones del lugar. Su causa permaneció sin promoción especial durante décadas — era un sacerdote rural más entre tantos perseguidos. Pero a partir de los años setenta, migrantes mexicanos que cruzaban el desierto de Sonora empezaron a contar una historia común: un sacerdote joven, vestido a la antigua, los había ayudado en momentos de desesperación. Reconocían su cara en las estampas ya de vuelta en sus parroquias. Era Toribio. Su santuario en Santa Ana de Guadalupe es hoy el tercer destino de peregrinación más importante de Jalisco.
San Justino Orona Madrigal
1 julio 1928 · Cuquío · 51 años
Párroco de Cuquío. Fusilado durante el ataque federal al pueblo el 1 de julio de 1928, junto al padre Atilano Cruz — caso único de dos sacerdotes martirizados simultáneamente en un mismo evento militar. El ataque a Cuquío fue especialmente brutal: además de los dos sacerdotes, murieron decenas de civiles. Es uno de los episodios que más alimentó la narrativa del martirio colectivo.
San Atilano Cruz Alvarado
1 julio 1928 · Cuquío · 26 años
Vicario del padre Orona en Cuquío. El segundo sacerdote más joven del grupo (después de San Agustín Caloca). Ordenado apenas un año antes de su martirio. Fusilado junto al padre Orona. La tradición oral sostiene que ambos se dieron absolución mutua antes de las descargas.
San Tranquilino Ubiarco Robles
5 octubre 1928 · Tepatitlán · 29 años
Cura de Tepatitlán — el pueblo que meses después (19 abril 1929) sería escenario de la mayor victoria cristera táctica bajo Gorostieta. Ahorcado de un árbol a las afueras del pueblo. Antes de morir, bendijo a su verdugo y le pidió perdón por cualquier escándalo que hubiera causado durante su ministerio.
San Pedro de Jesús Maldonado
11 febrero 1937 · Santa Isabel · 44 años
El último mártir del grupo en ser martirizado cronológicamente — ocho años después de los Arreglos formales, durante la «Segunda Cristiada» bajo la educación socialista de Cárdenas. Sacerdote chihuahuense. Capturado en la parroquia de Santa Isabel mientras llevaba la comunión a enfermos. Brutalmente golpeado. Murió el día siguiente por las heridas. Su martirio en 1937 demuestra que la persecución cristera no terminó en 1929 — continuó durante una década más, y en regiones del norte que no habían sido parte del teatro clásico de la guerra.
San José Luis Sánchez del Río
10 febrero 1928 · Sahuayo · 14 años
«Joselito». El santo adolescente. Beatificado por Benedicto XVI el 20 de noviembre de 2005 en Guadalajara, y canonizado por el Papa Francisco el 16 de octubre de 2016 (Benedicto había renunciado al pontificado en 2013) — no parte del grupo de 25 de 2000, pero el caso más conocido después del Padre Pro. Nacido en Sahuayo, Michoacán, el 28 de marzo de 1913. A los 13 años, en 1926, pidió a sus padres unirse a los cristeros. Fue aceptado como abanderado — portaba el estandarte, oficio simbólico pero peligroso — en la tropa del general Ruiz Solórzano.
Capturado el 6 de febrero de 1928 en combate. Durante cuatro días fue torturado en la sacristía de la iglesia de Sahuayo — convertida en cuartel federal. Le arrancaron la piel de las plantas de los pies y lo obligaron a caminar por la calle con ellos desollados. Le pidieron repetidamente que renegara de su fe y gritara «¡Muera Cristo Rey!». Respondió en cambio «¡Viva Cristo Rey!» y «¡Viva la Virgen de Guadalupe!».
La noche del 10 de febrero fue llevado al cementerio del pueblo. Los soldados lo apuñalaron con bayonetas antes de dispararle. Gritó por última vez «¡Viva Cristo Rey!» antes de morir. Tenía 14 años y 10 meses. Sus restos descansan hoy en la parroquia de Santiago Apóstol de Sahuayo, convertida en santuario.
Los que podrían ser canonizados
Varias causas de canonización de figuras cristeras permanecen activas o han sido reabiertas recientemente. Las más destacadas:
- General Enrique Gorostieta Velarde — causa en examen inicial. La publicación de sus cartas en 2019 por Jean Meyer — que revelaron una fe católica profunda, contra la leyenda del general agnóstico — reactivó el interés en su memoria.
- Elena Lascuráin de Silva — presidenta de la Unión de Damas Católicas Mexicanas durante el conflicto (ver Mujeres). Causa incipiente promovida por la Arquidiócesis de México.
- Luz Laraza de Uribe «Sra. Richaud» — fundadora de las Brigadas Femeninas Santa Juana de Arco. Causa en examen en la Arquidiócesis de Guadalajara.
- Mártires anónimos de la Segunda Cristiada (1932–1940) — investigación colectiva promovida por la Conferencia del Episcopado Mexicano de cara al centenario.
- Decenas de sacerdotes y laicos locales — con causas diocesanas específicas en las diócesis más afectadas: Arquidiócesis de Guadalajara, Diócesis de San Juan de los Lagos, Diócesis de Zamora, Diócesis de Colima, Arquidiócesis de Durango, Diócesis de Zacatecas.
Para el centenario del 2026, la Conferencia del Episcopado Mexicano ha anunciado que priorizará el avance de varias causas para tenerlas beatificadas o al menos en estado de venerabilidad antes del fin del triduo conmemorativo (2026–2029).
Una aclaración sobre Victoriano Ramírez «El Catorce»
Persiste en la memoria popular alteña la idea de que El Catorce debería ser canonizado. No existe causa formal de canonización abierta en ninguna diócesis mexicana para él. Su ejecución en marzo de 1929 por un consejo de guerra cristero interno — no por el ejército federal — cierra el camino canónico del martirio in odium fidei. El Catorce es un héroe popular y una figura central del movimiento, pero por las razones explicadas en su perfil completo, no está ni estará entre los santos canonizados. Su lugar es el corrido, la memoria popular alteña, y su tumba de peregrinación en las Catacumbas Guadalupanas de San Miguel el Alto.
Fuentes citadas en esta página
- Arquidiócesis de Guadalajara. Lista oficial de beatos y causas activas. arquidiocesisgdl.org/beatos.php.
- Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM). Causas de beatificación y canonización en proceso, 2020–2025.
- Juan Pablo II. Homilía de canonización de Cristóbal Magallanes y compañeros, Plaza de San Pedro, 21 mayo 2000. Vatican Archives.
- Francisco. Homilía de canonización de José Sánchez del Río, Plaza de San Pedro, 16 octubre 2016. Vatican Archives.
- Meyer, Jean. La Cristiada (3 tomos). Siglo XXI Editores, México, 1973–1974.
- Meyer, Jean. Gorostieta y la guerra cristera: 1927–1929. FCE, México, 2019.
- Fernández, Rodolfo. Los mártires cristeros. Porrúa, México, 2000.
- Caballeros de Colón · Knights of Columbus. Archivo de mártires beatificados, 2005 y 2015.
Para un listado completo de bibliografía del sitio, ver Fuentes.
Ver también: Padre Miguel Agustín Pro · Anacleto González Flores y los protagonistas · Solidaridad internacional · El Catorce — el héroe canónicamente imposible